una pequeña mariposa
que volaba precipitada
por las calles de la ciudad
sin rumbo, sin direcciones
entre los edificios y otras construcciones
sin proyectos, sin problemas
pero era algo habitual para ella
volaba todos los días de la semana
a la mañana, tarde y noche
siempre volando sin fronteras
ya que algún día no muy lejano
iva a abandonar este mundo
entonces, ¿por qué no aprobechar el momento?
que lindo que es el soplo de un nuevo día en tu ventana