Que se va la vida a veces siento.
Que río menos cuanto más lo intento.
No sé si estoy en el lugar
correcto.
Si pienso en esto, ya no me arrepiento.
La piel se cambia sola,
no espera a nadie ni a nada.
La decisión equivocada,
puede transformarse en ley.
Un día me encontré a la vuelta de mi casa,
de pelo oscuro, un
ángel con campera.
Le dije “te esperé la vida entera”.
Ynomecreyócasinada.
¿Qué sería de nosotros,
si de afuera ya no entrara nada?
Sin la duda, sin la espera…
dejando la puerta cerrada.
Y es todo por ahora.
Ya no
tengo tanto que decir.
Espero, me disculpes la demora.
Prefiero llegar tarde y
no mentir.