No se trata de ganar,
se trata de 
saber jugar.
Si te veo, cielo. Veo una hermosa ilusión. Éter perfecto que cambias de forma ante mis imperfectos ojos. Ellos te ven, iluminados por los misterios que escondes.
Te ven de día, te ven con lluvia, te ven con nubes, te ven azul, rosa, gris.
Quiero ser uno con vos, quiero ir mas allá de mis pies, muy lejos y recorrerte entero. ¿Quien no te deseo alguna vez? ¿A quien no emocionaste en la ventana de una casa, en una esquina un día nublado, en la ladera de una montaña, o en la playa mas desierta? Dejame vivir en una de tus casitas de algodón.
Ay, cielo. Si me acerco, desapareces. Porque no salís de mi retina, caprichosa, que ve lo que quiere ver.
Ay, Firmamento. Si me dejo llevar por tu cuerpo infinito, solo quiero volver a casa. La veo desde lo alto, hermosa tierra, llena de vida. Y así vuelvo a sus pies, cielo, deseándote nuevamente.